SIETE principios para una doctrina de supervivencia: 
 
  • (1). Toda  sociedad, en una nueva forma de existencia sostenible, debe dedicarse al Estudio y aplicaciones para formas de existencia humana de carácter ecológico social. Es decir una especie de integración entre el comportamiento humano y el de su entorno inmediato donde este ser produce, conserva y hace sostenibles los recursos naturales en su proceso cíclico de sostenibilidad ecológica.

 

  • (2). El establecimiento y la ampliación de zonas ecológico sociales protegidas por acuerdos internacionales, para evitar la depauperación, el abuso y el saqueo. Es decir el planteamiento organizado y concreto para respetar en forma internacional, territorios y zonas geográficas, allí donde los pueblos deciden existir de una manera diferente e independiente a las existentes por dictado o por presión militar o económica.

 

  • (3) El investigar, profundizar y plantear modelos, ideas y teorías para la segunda, real y definitiva independencia del Tercer y cuarto Mundo y en especial: la de América Latina.

 

  • (4) El establecer principios que integran, y armonizan nuestra convivencia diaria, hasta hoy vivimos en un consenso de especialistas; aquel que parte con la diferencia entre explotados y explotadores; poderosos y esclavos y continua con la deferencia a la riqueza material, las profesiones y títulos, o aquellos que con sus "galones y rangos" defienden con frecuencia sus granjerías frente a las necesidades de los pueblos.

 

  • (5) Establecer principios muy claros de gobernabilidad, mientras esta gobernabilidad  sea necesaria, de modo tal que tal situación de momento no sea fuente de esclavitud,  corrupción sino de entrega y sacrificio por el desarrollo de los pueblos y cada uno de sus ciudadanos.

 

  • (6) Es evidente que no podríamos imponer por la fuerza una forma de vida diferente en Europa o USA, si ese "mundo desarrollado" cree que su sistema de vida es adecuado para ellos. Sin embargo, sí sabemos y estamos conscientes de los fatales y suicidas errores de ese tipo de desarrollo, no podemos acoplarnos al vagón de cola de ese suicidio: por ello; Las bases de una nueva civilización son más posibles en la periferia.

 

  • (7) Ninguna doctrina política, social, técnica o económica es más importante que una doctrina de la supervivencia, ésta es una base, un fundamento y por ello, debe ser la base y el objetivo a realizarse en función del futuro de los pueblos y la evolución de los seres humanos que se adhieran a esta doctrina.

 

Julio Alberto Rodríguez.