Poesía Crítica

 

Granja humana (1)

 Los cerditos.

 

Empujando en su limitada

empatía de hocico,

se movían en grupo,  atropellando,

hundiendo sus  mórbidos cuerpos

en sus ciudades

de basura contaminada.

Acumulando cosas putrefactas,

metálicas, plásticas y cibernéticas.

 

La obscenidad creciente

de sus almas comerciales

había empequeñecido sus conciencias.

Su afán lascivo,

compulsivo y agresivo

envenenaba todo lo que tocaban;

crecer querían en su  glotonería,

para imponerse y hacerse globales

en sus intenciones de cerdos civilizados.

 

Esa tiara de  animales ya bestiales,

fue expandiendo su contaminación;

para el mundo de lo sano,

lo sano se convirtió en triste ausencia

y variadas perversas cosas

se hicieron vendidas costumbres,

valoradas en la prensa de los cerdos,

y bajo la información dedicada a los cerdos.

Incluso hablaron a puerta abierta

de un  sostenible medio ambiente,

un medio ambiente, estudiado para cerdos.

 

Y el cerco de cerdos crecía,

se hizo gigante y marrano,

la necesidad estratégica de los cerdos,

quería ser mundial en sus tiaras.

Las guerras de cerdos

se hicieron mundiales,

aunque no lo fueran de verdad,

sino en sus pretensiones

de tragarse el mundo de lo humano.

Y el mundo humano fue aceptando

gradual y desgraciadamente;

el imperio del designio de los cerdos.

Las avarientas necesidades

fueron depauperando la Tierra,

así como su calor y esperanza de dar vida.

Las avarientas necesidades,

asfaltada de basuras dejaron la naturaleza

y toda inteligencia evolutiva asesinada.

 

 

-------------------------------------  (Actualizado 1 de agosto 2007)

 

 
Poesía Critica:  | Pagina principal  | Julio Alberto Rodríguez.