|
|
El defensor de los humildes |
|
|
Nació él en el lugar mas agreste y abandonado en el corazón de un pueblo y un territorio en desgracia; Sometido. Nació él, sin embargo, de los pueblos en toda su humildad embebido.
Surgió pausada, lenta pero muy segura su presencia, como vertiente pura y cristalina. Entonces creció en la verdad integra que ilumina, hasta descubrir con su mirada los egoísmos más escondidos, y poder mostrar en toda su desnudes el abuso, la brutalidad del poder, la esclavitud y el genocidio.
Surgió y se manifestó finalmente el defensor de los humildes.
No vino, para hacerse cargo de un poder político, no hizo presencia en lo mínimo para aumentar la prepotencia de la bolsa económica; Aquella, del abusivo latrocinio de todos los días, ni siquiera, para repartir lo acumulado por los bastardos, los nobles, los jerarcas o sus sabandijas. Mas bien anuncio, que la economía seria decapitada, todos sus vestigios serían perseguidos con saña y la justicia universal impuesta por naturaleza.
El defensor de los humildes hizo un recuento; De todos los crímenes y faltas cometidas por todos aquellos que a nombre del pueblo sumaron, sus abusos recorriendo la historia, hasta hacer de sus actos una putrefacta y global maldad.
El defensor de los humildes, que esta vez, no vino para ofrecer una mejilla o la otra, dejo, que por una y definitiva vez, la plebe y las masas levantaran los tribunales globales para castigar todas las culpas de los grandes sobre los chicos, de los ricos y los especuladores sobre los pobres e inocentes.
La demanda de los cadalsos, las guillotinas; Y los pelotones de fusilamiento se hicieron enormes, se hicieron incontables para que la sangre de todos los verdaderos criminales corriese a raudales, buscando contaminar las cloacas y los lugares de falso reciclaje.
El defensor de los humildes, hizo su presencia, en carne y hueso para devolver la inteligencia Y el sentido común a todos los pueblos. Los mercaderes desaparecieron, los administradores dejaron de existir, los políticos fueron reeducados para después trabajar en todos los circos del mundo.
Se había cumplido aquel día en el que; El primero, seria el ultimo, y los últimos los primeros en la evolución de una sana y floreciente humanidad; sin los lastres del abuso.
El defensor de los humildes, asigno para sí mismo, el retazo mínimo del reparto diario en las necesidades primarias distribuidas ahora a todo el mundo y asumió la responsabilidad, y el sacrificio, para dar al máximo su amor, su inteligencia y su trabajo por el resto, hasta el día en el que la humanidad ya no necesitaría de un tutor, un padrino o un mandamás cualquiera.
|
|